El hurón como animal de acompañía

El hurón como animal de compañía

Vamos a hacer un resumen sobre los datos básicos de los hurones.

Mustela putorios furo

Aunque suena algo extraño, este es el nombre científico del hurón. Este nombre proviene de varios orígenes del latín, y ha ido derivando hasta quedarse con estas tres palabras. El hurón se encuentra dentro de la familia de los mustélidos, los cuales son una subespecie del turón.

El hurón es un animal mamífero. Su peso en edad adulta puede variar de 500 a 2000 gr. y su longitud puede oscilar entre los 25 y los 60 cm. Hay que tener en cuenta que los machos llegan a hacerse bastante mas grandes que las hembras.

Si nuestra pregunta es cuantos años puede vivir un hurón, debemos tener en cuenta que su esperanza de vida se encuentra entre los 8 y los 10 años.


	

El hurón todavía es ese pequeño desconocido, aunque un excelente animal de compañía. Una descripción cercana sobre el caracter del hurón, sería un cruce entre un perro y un gato. Seguramente nos perseguirá por toda la casa, con lo que parecerá que tengamos un perrito, pero en cuanto nos pongamos a jugar con él, descubriremos a un gatito travieso y juguetón.

Hay que tener en cuenta, que un hurón duerme un promedio de 18-20 horas al día, lo que significa que no necesita mucho de nuestro tiempo  y atención, aunque debemos saber que las horas que está despierto está lleno de energia, así que será normal verlo correr y saltar, y deseando que lo saquemos de la jaula para poder investigar y corretear por toda la habitación.

 

Que debemos tener en cuenta.

Hay muchas posibilidades de que durante los primeros días de la llegada a casa de nuestro hurón, éste pueda llegar a mordernos, aunque sin llegar a hacernos daño de verdad. Si ocurre esto, no debemos asustarnos y pensar que tenemos un animal agresivo, sino que seguramente está asustado por el cambio y su única defensa se basa en los mordiscos.  No debemos rendirnos, y con paciéncia y un poco de tiempo, conseguiremos volverlo un animal muy dócil y juguetón.

Una vez tengamos a nuestro hurón acostumbrado a las manos, a su nuevo hogar y a los olores, es muy posible que núnca mas vuelva a morder, ya sea a nosotros mismos o a cualquier persona que venga a nuestra casa. También es bueno que sepamos que el juego básico entre hurones son los mordisquitos, aunque núnca va a hacernos daño ni va a apretar su mandíbula, éstos serán flojos y sin ninguna mala intención.